Las pruebas no eran suficientes y tampoco había testigos directos que los incriminaran. No pudieron probarse motivos ni establecerse la mendacidad de sus coartadas; el arma homicida no fue hallada.
Todos y cada uno de los sospechosos del crimen debieron ser liberados.
La causa se archivó.
Con el transcurso de los meses y de los años, en diversos hechos violentos, murieron los sospechosos.
La víctima, ahora, descansa en paz.
Publicado en Lluvia de arañas, Macedonia Ediciones, Argentina, 2016, página 66.
ResponderEliminarJUSTICIA DEL MÁS ACÁ
Las pruebas no eran suficientes y tampoco había testigos directos para incriminarlos. No pudieron probarse motivos ni establecerse la mendacidad de las coartadas; el arma homicida no fue hallada.
Todos y cada uno de los detenidos por el crimen debieron ser liberados.
La causa se archivó.
Con el transcurso de los meses y de los años, en hechos violentos y extrañas circunstancias, murieron los sospechosos.
La víctima ya descansa en paz.