
Nuestra hermosa y dulce Nube Blanca se quedó dormidita...
Buen viaje y saludos a tu hijita Morcilla, a Tiberio, Amanda, Nieve, Ghio, Brisa, Cafecito, Kinny y Oliver. También a mi Princesa Negra de Ojos Verdes, que llegó allá primera que todos.
Amorosa e inolvidable, extrañaremos tu mentón apoyado en nuestros brazos a la hora de comer, o de acercarte disimuladamente al plato haciéndote la distraída para tratar de robar un bocado, tu esconderte en medio de la cama debajo de las frazadas ante las visitas o ruidos, tu mirada transparente y bizca, el único colmillo que te quedaba, tu pasión por comer pollo y tomar leche y esa manera rara de respirar suspirando..
Sentiré la ausencia de la tibieza de tu cuerpito en mis sábanas.
Tu corazoncito dejó de latir y te fuiste sin dar aviso.
Te despedimos hoy agradecidos por el tiempo que pudimos compartir a tu lado.
Nube Blanca, ¡el cielo es todo tuyo!