viernes, 19 de junio de 2015

166 - COMPLICACIONES INESPERADAS


Y llego el día que un león marino decidió dejar atrás el océano e internarse en la pampa. Retozaba feliz y curioso en la pastura, y descansaba en la sombra de los árboles. Probó masticar la hierba, imitando a las vacas, que lo observaban mansas y sin preocupación alguna por su presencia. "Lindo esto de andar tierra adentro" pensaba el gran mamífero marino, sin extrañar el aroma salobre del mar ni el sonido profundo del oleaje. Descubrió asombrado trinos de pájaros desconocidos, se cruzó con unas liebres. Empujó un alambrado y llegó a una laguna de agua dulce. 
Todo iba bien en ese viaje exploratorio, era la avanzada de una nueva generación, un salto evolutivo de león marino a león terráqueo, hasta que llegaron los hombres y consideraron que no, que estaba mal, que ese no era su sitio natural, su medio ambiente. 
Lo atraparon y lo devolvieron a la playa. 
Al regresar, le contó a sus congéneres lo descubierto y los sucesos acaecidos que produjeran su retorno. Decidieron organizarse y que la siguiente partida sería en manada y con el objetivo claro de conquistar y permanecer en el territorio. Como plan alternativo, evaluaron establecer conversaciones con tiburones, ballenas y otras especies, por si fuera preciso conformar un grupo mas diverso y numeroso capaz de enfrentar a los dospatas.