El amor de tu vida puede no haber sido el amor de la vida del otro.
El amor de la vida de otro puede no haber sido el tuyo.
Pero sólo sabrán si eso ha sido mutuo cuando se reencuentren.
Y en ese reencuentro descubrirán, también, si los que ahora son, pueden amarse.
Porque las personas que fueron ya no son las mismas hoy.
Gracias, mi amor, por buscarme. Más juntos y más cerca que antes.