
Lo recuerdo, fue hace muchos, muchos años, para el "Día Internacional de la Mujer", un 8 de marzo, que por las calles de Kabul marcharon hombres con burka. En el seno mismo de la discriminación, allí fue. Afganistán. Tremendo acto de valentía. Porque una cosa era que las mujeres reclamaran por sus derechos, o que los hombres las acompañaran, ¡pero que los hombres salieran solos, así, a la calle, y vestidos de mujeres! Increíble. ¿Entendés? Eran apenas veinte.
Ellos decían:
"El dolor de las mujeres es nuestro dolor, la igualdad es nuestra consigna”
“Decimos ‘no’ a todas las formas de violencia”
“No le digas a las mujeres qué deben ponerse, tú deberías cerrar los ojos“.
Como fue para una fecha así, tuvieron más prensa, pero ya había empezado el movimiento antes, en Estambul, Turquía, cuando un grupo de hombres con faldas marchó contra la violencia de género, en protesta por la violación y muerte de una jovencita.

Claro, ahora los hombres usan faldas normalmente, pero antes no era así. En las redes sociales ya habían empezado a atreverse con el tema, recuerdo el movimiento llamado “Hombres contra la violación” que se extendió con el hashtag #MenAgainstRape a mediados del 2014, nació de tuitertos turcos y fue tomada por sudafricanos. Y en India los hombres, los padres, los hermanos, los hijos de las mujeres, comenzaron a agruparse y a luchar en defensa de los derechos y libertades de ellas, de nosotras. ¡No sabés lo que era en India!!! Creo en 2015 habían violado a 500.000 mujeres… y matado a la mitad de ellas.
Ahora parece extraño, ¿cierto? Ahora que la discriminación ya no existe, que ser hombre o ser mujer da igual… Ahora que no hay más abusos, ni violaciones, que hay igualdad de derechos.
Vos aún no habías nacido, estabas en la panza de tu mamá ese 8 de marzo de 2015, cuando veinte hombres caminaron cubiertos con burkas, por las calles de Kabul. Y yo soñaba con un mundo mejor donde pudieras crecer libre y tranquila y feliz…