Esta mañana Indara despertó temprano.
Corríó descalza al patio y en un costadito
de cuencos vacíos de agua y de pastura
encontró presentes de los Reyes Magos.
Había para su abuela peineta con lunas,
bastón de marquez, biberón y cuna,
tacos de mujer, vestido a lunares
lápices, cuadernos, libros escolares.
Una casita de madera había
amueblada y todo, y de su tamaño,
y unos altavoces más grandes que ella
para que en el mundo se escuche su canto.
El padre lloraba, pero de alegría:
¡Ya tengo trabajo! abrazó a la hija.
Todos se reían, la abuela, el abuelo,
la hermana, la madre, también los vecinos,
Indara reía, todos se reían...
(Milagros, creencias y algo de poesía)
A mis queridos Reyes Magos, letra de María Carrasco, música de (no hallé datos)