
Entonces vino Loretta y le puso el cascabel al gato. Mejor dicho, a los gatos.
Es una manera de decir, claro, porque esos tipos de gatos no tenían nada, convengamos que los pequeños felinos son una delicia de pelos y runrunes que de tanto en tanto dejan el reposo cómodo y te cazan un pichón o una ratita y te la traen de regalo, nada más. Y en la fábula el cascabel se lo pone un roedor, para alertar a su parentela.
Lo de Loretta fue groso. Miren que atreverse con los supermachos de la N° 5, esos que dirigen la FIFA, que en castellano nos queda bien clarito lo que significa (como la AFA, que todos sabemos que es una abreviatura de AFANAR).
Quichicientosmilmillones de dólares se curraron. Robaron pero repartieron, porque miren que entregaron sobornos a troche y moche, así que la red de putrefacción futbolística se derrama por todas las grietas. Y el que diga que tiene las manos limpias en esto del fútbol profesional es porque usó guantes de latex y los quemó.
¿Sabés qué es lo que me causa gracia? Los titulares y reporteros y periodistas que hablan del "escándalo", cuando el escándalo no es que los hayan detenido, sino lo que por decenas de años han hecho bajo la mirada esquiva de todos los implicados. Se sabía, pero seguramente era mejor aceptar alguna coima que mandarlos al frente.
Y sí, ahora van a decir que es una movida imperialista, pero qué quieren que les diga, Loretta les puso el cascabel y ahora atenti, que suena ecos por todos lados....



















