sábado, 7 de febrero de 2015

038 - ORDEN DIVINO


La tarántula era amiga de la paloma, el cangrejo estrechaba pinzas con los albatros. Los lagartos de Komodo eran cómplices de las mariposas Monarca y más allá, las jirafas y las ratas compartían aventuras. No dejaban de jugar ciervitos con culebras y retozaban alegres camellos con ñandúes. Coyotes entreverados con canguros, pájaros bobos brincando detrás de pavos reales, luciérnagas fastidiando en broma a los murciélagos: toda la animalería era una maraña de saltitos, ronroneos, chillidos, aleteos y corridas divertidísimas. Entrañable era el trato entre elefantes y leones, y hasta compartían alegrías los caracoles con los ciempies mientras los zorros eran íntimos de los cerdos. Los peces saltaban fuera del agua montados en cocodrilos y las estrellas de mar revoloteaban con las abejas. 
Luego, vino Dios a poner orden en tanto desorden, dispuso jerarquías y regímenes alimentarios diferenciados y decretó que todos sirvieran al hombre.