martes, 17 de febrero de 2015

048 - REACCIONES EXTRAORDINARIAS

perro_nor-672xXx80-1

El cachorro, negro y tieso, permaneció por horas sentado ahí mismo donde su dueño lo dejara, atado a un barral en la estación de trenes. Sin moverse, cabizbajo y con el corazón latiendo agitado, trataba de disimular el miedo que le hacía temblar todo su cuerpo. ¿Se habría portado mal? ¿Volvería a buscarlo? ¿Lo estaba poniendo a prueba?

Una pareja se acercó. 
Lloró. No pudo evitarlo. Se sentía vulnerable. Solo.

-Pobre perrito, -dijo la muchacha- fijate, ¡está llorando!
-¿Te abandonaron? ¿Cómo te llamás? -preguntó el joven.
-No me acuerdo -contestó el cachorro.