Algunos dicen que la primera fue una mujer mayor, que lo hizo por una promesa, cuestión de fe, y se volvió noticia, tanto, que todos querían aparecer en la foto con ella, tocarla, acompañarla.
Versiones hay muchas.
La cuestión es que alguien empezó, otro imitó, se puso de moda. Arrancaba uno y se iba sumando gente. Para cuando quisimos acordar no habían ruta, camino o sendero donde no hubiera alguien caminando, solo o en grupos, en filas, amontonados, caravanas. Por ahi el primero tenía motivo, pero los de atrás, creo eran medio cobardes para salir solos y preferían la pertenencia, la manada. Se hizo costumbre eso de andar de acá para allá, de norte a sur, de este a oeste, acampando o alojándose en casas.
Con el tiempo se puso difícil. Cuando esto empezó, había cámaras, canales de TV, noticias en los diarios, la gente te recibía, hacía fiestas, te daba pensión. En algún momento llegó a haber más gente caminando que trabajando o en las casas y la producción se vino a pique, nadie tenía domicilio fijo, ni pagaba cuentas, se acabó la plata y la solidaridad se terminó, no te abrían la puerta ni te daban un vasito de agua, no había quien siembre, coseche, recolecte la fruta, saque petróleo o fabrique ropa, ni haga ladrillos... La mano de obra se puso carísima.
Así que la gente que caminaba se puso más atrevida, pasaron de ser humanos mendicantes o turistas de bajo presupuesto, a prepotear y amenazar para que los alojen y les den comida, ropa limpia, una ducha. Los que no caminaban, los caseros, se armaron. Violento se puso.
Para colmo no se salvaron ni los congresistas, andá a saber por dónde andaban, estaban de parabienes, ya no se notaban sus ausencias. Un día el presidente también. Eso fue el colmo de los colmos.
Después de eso, los caseros se dieron por vencidos y también se hicieron caminantes.
Así estamos ahora, todos harapientos y muertos de hambre, deambulando por las rutas como almas en pena. Yo creo que fue por ser estúpidos, viste, porque eso de imitar, de las modas, es de estúpidos.
Peregrinar es cosa de uno solo con su alma.