viernes, 10 de julio de 2026

187 - EL ACCIDENTE


—No es mi culpa, iba a la velocidad permitida y el hombre se apareció de la nada, entre los autos estacionados, corriendo. Frené, pero el hombre salió despedido y su cabeza golpeó contra el cordón. Fue una desgracia —se justificó el chofer del vehículo.

—Yo no fui, a mí me conducía un humano y mis frenos funcionaban a la perfección —aseguró el automóvil.

—Tampoco me echen la culpa, no tuve ni tengo posibilidad de moverme —se lamentó el cordón cuneta.

—Si se hubiera acordado no habría salido tarde ni hubiera cruzado corriendo sin mirar. Siempre lo mismo, tenía que mandarle mensajes o llamarlo para recordarle que tenía que buscar al nene de la escuela o llevarlo al médico. Esta vez fue el colmo ¿cómo pudo olvidarse que era el festejo de cumpleaños de nuestro hijo? Ya había que soplar las velitas y no había llegado, lo llamé... y... ¡mirá lo que pasó! ¡me dejó viuda, lo dejó huérfano! —le cuenta la esposa del muerto a su mejor amiga

El único que se siente culpable, es el niño.

https://www.infobae.com/historias/2026/07/09/el-extrano-caso-del-asesinato-de-ken-mcelroy-un-criminal-odiado-por-todo-un-pueblo-dos-balazos-y-46-testigos-ciegos/