Pronto, los cataclismos destruirán todas las formas de vida conocidas y empezará un período de oscuridad, carencias y peligros inimaginables.
He culminado mi proyecto vital: instalé diez viviendas en diez puntos equidistantes del planeta, así como en su momento lo hicieron las antiguas civilizaciones construyendo pirámides que aún permanecen de pie. No son tumbas ni templos. Esas casas serán las únicas capaces de soportar sismos, tsunamis, huracanes, erupciones volcánicas, lluvias de meteoritos, inundaciones, diluvios. Podrán proveer a sus habitantes de energía y agua, contienen una reserva de alimentos y tienen capacidad para producirlos. Poseen un sistema que permitirá intercomunicación entre todas ellas.
Están destinadas a nueve familias que han sobrellevado un riguroso proceso de selección, aunque ellas no saben que eso ha ocurrido y creen que fueron premiadas por azar.
Con mi familia, habitaremos la décima casa. También lo ignoran.
Activo la cuenta regresiva y doy comienzo al proceso de mudanza.

No hay comentarios:
Publicar un comentario