jueves, 23 de julio de 2026

200 - CAMBIO CLIMÀTICO

En aquellas vacaciones invernales, en nuestra aldea de montaña, no nevó. Los turistas se quejaban pero poco y nada podíamos hacer, más allá de proponerles actividades alternativas a quienes pretendían esquiar y patinar en hielo, y conformar a los niños frustrados por no poder hacer muñecos o arrojarse bolas de nieve. 

Hubo quienes lo atribuían al calentamiento global y reclamaban por la agenda woke. Otros, tenían teorías conspiracionistas absurdas. Los ancianos recordaban que hace tiempo eso también sucedía.

Al llegar la primavera en lugar de cubrirse los senderos y las laderas de flores, cayó nieve. Primero fue sutil, un aguanieve. Persistente y molesta. Y continuó día tras día, mes tras mes, a veces densa, cada tanto una breve pausa que nos daba esperanzas de que se detuviera, pero volvía más intensa. Para el fin de otoño algunos delirábamos, teorizando que se habían corrido las estaciones y saldría el sol y volvería el calor en julio. Pero eso no sucedió.

No era consuelo que en muchos lugares del planeta hayan vivido y vivan civilizaciones en climas de nieves eternas. Los que hablaban de calentamiento global ahora se contradecían y hablaban de una nueva glaciación. Cada vez más personas se refugiaban en la mística y las religiones, y se multiplicaban los nuevos profetas.

Yo sólo podía pensar en una cosa: que no había viajado nunca al Caribe. Era mi sueño: disfrutar del mar con aguas tibias, las playas de blancas arenas, la vegetación exhuberante, calor las veinticuatro horas del día, no necesitar nada más que unas ojotas, un traje de baño, una blusa y un pantalón corto, beber cerveza helada y comer camarones... Ahora esa zona era un mar invadido de sargazo y la temporada de huracanes ya era una constante. Los cruceros ya no recorrían las islas y apenas había uno que otro vuelo para emergencias. 

Los conspiracionistas plantean una hipótesis que ya no me parece tan loca: un nuevo orden mundial controlado por la IA. Se están construyendo cúpulas climáticas aquí y en todo el planeta. Se pueden adquirir propiedades en ellas, en cuotas con una entrega inicial y hay una propuesta más costosa: asociarse a un Club de Cúpulas mundial con posibilidad de intercambios temporales. 

Si hacen una con clima y geografía caribeña, compro y me mudo, sin dudarlo. Ya creen un prompt para que la IA me avise cuando eso suceda.


 El feroz temporal de nieve golpea a la cordillera: hay localidades aisladas y acumulaciones de hasta cuatro metros | BarilocheOpina https://share.google/voRiyCbXxzOhpvsNk