
Hallaron muerto a un niño de tres años.
Su presunto homicida, el padrastro, pidió clemencia al ser detenido.
-¡Por favor, no me metan en una celda, un policía me amenazó de muerte!
-Marche preso -dijo el Juez.
Amaneció colgado de una cuerda. Su abogado afirma que no fue intento de suicidio, pero tampoco se pudieron probar las amenazas.
Lo que no ha trascendido a los medios es que en el suelo estaban marcadas las huellitas de pequeños pies...
No hay comentarios:
Publicar un comentario