lunes, 23 de marzo de 2015

082 - FISGONES EXTREMOS



Atraída por los extraños ruidos que hacía la pareja de exploradores, la gigantesca tortuga se asomó por la abertura de la carpa. 
Suponía que estaban copulando y le daba curiosidad presenciar el acto, sobre todo porque tenía entendido, por rumores, que los humanos se quitaban sus caparazones para hacerlo.
Así era, y le pareció repugnante. 

Teniendo en cuenta que ya hacía seis meses que la perseguían a ella y a su tortugo durante todo el tiempo, filmándolas con sus cámaras, incluso cuando se apareaban, no entendió por qué la mujer se alteró tanto al verla, ni por qué el hombre la atacó con un palo.



1 comentario:

  1. Publicado en Lluvia de arañas, Macedonia Ediciones, Argentina, 2016, página 76.

    FISGONES

    Durante varios meses la pareja de investigadores persiguió a la tortuga y al tortugo gigantes por la isla, con sus filmadoras, grabadoras y cámaras fotográficas, registrando sus escenas de apareamiento.
    Esa tarde, atraída por los extraños ruidos y gritos, la enorme tortuga asomó su cabezota por la abertura de la carpa de los científicos. Supuso que estaban copulando y sentía curiosidad por presenciar el acto sexual, sobre todo porque, según indicaban los rumores, los humanos se quitaban sus caparazones para hacerlo.
    Así era, y le pareció en extremo repugnante.
    No entendió por qué la mujer se alteró tanto al verla, ni la razón por la cual el hombre la atacó a golpes.

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