Seleccionamos los óvulos y espermatozoides óptimos. Los modificamos genéticamente. Realizamos los cruzamientos apropiados y le encontramos el
vientre adecuado a cada embrión.
Delegamos la crianza y educación de los bebés en computadoras de última
generación y programas de amplio espectro.
No comprendemos por qué, a medida que crecen, aman más a las máquinas
que a los humanos que los creamos.
Publicado en Lluvia de arañas, Macedonia Ediciones, Argentina, 2016, página 27.
ResponderEliminarDIOS ES HARD SOFT
Seleccionamos los óvulos y espermatozoides óptimos. Los modificamos genéticamente. Realizamos los cruzamientos apropiados y le buscamos a cada embrión el vientre adecuado para su desarrollo.
Delegamos la crianza y educación, desde sus nacimientos, en computadoras de última generación y programas de amplio espectro.
No comprendemos la razón por la cual al crecer, los infantes aman más a las máquinas que a nosotros, sus creadores humanos.