Resolvimos los acertijos y obtuvimos la llave. Para nuestra
sorpresa, cuando abrimos la puerta estábamos en otra habitación del juego y no
los administradores del REG[i],
esperándonos con comida, bebida y los premios. Creímos que era un bonus track por haber sido tan rápidos y
nos concentramos en hallar la respuesta a las nuevas preguntas. Conseguimos destrabar
la cerradura y con desconcierto, pasamos a otro cuarto. Allí, algo inquietos,
nos abocamos a interpretar las pistas y develar las incógnitas. Lo logramos. Con
algo de temor giramos la llave de la tercera puerta.
Publicado en Lluvia de arañas, Macedonia Ediciones, Argentina, 2016, página 46.
ResponderEliminarDEMASIADO REAL
Resolvimos los acertijos y obtuvimos la llave de la habitación donde nos habíamos dejado encerrar de manera voluntaria. Para nuestra sorpresa, cuando abrimos la puerta no nos encontramos con los administradores del juego aguardándonos con comida, bebida, premios y periodistas, sino en otro cuarto sellado. Creímos que se trataba de un bonus track y nos concentramos en hallar las respuestas a las nuevas y mucho más difíciles preguntas y pistas. Conseguimos destrabar la cerradura y, desconcertados, pasamos a otro cuarto hermético. Allí, algo inquietos, nos abocamos a develar las incógnitas y solucionar los ejercicios, de complejidad extrema. Lo logramos. Agotados y temerosos, giramos la llave de la tercera puerta.