viernes, 11 de septiembre de 2026

251 - INCERTIDUMBRE DE LA CERTEZA


Yo puedo comprender que mi hermano esté convencido de que nuestros padres me regalaron una bicicleta y a él, un triciclo, aunque fue al revés y nosotros los intercambiamos de mutuo acuerdo.

También puedo entender que piense que favorecían mis "caprichos" y no daban respuesta a sus "necesidades". Para él, lo que yo pedía eran boberías y lo que él requería, eran cosas importantes. Y sigue creyendo lo mismo, aún en la actualidad.

Con gran esfuerzo y terapia, reconozco y acepto su resentimiento hacia mí, a pesar de que no fue mi culpa, sino responsabilidad de nuestros padres, que un día decidieran no apoyar económicamente sus emprendimiento y sí, los míos. El no se hace cargo de que yo concreté todos los proyectos que tuve y resultaron exitosos y rentables, cuando sus ideas terminaban una y otra vez en fracasos, deudas, o los abandonaba en el camino. 

La memoria es selectiva, los recuerdos se construyen y reconstruyen. Me habla de unas vacaciones de infancia en la playa, con nuestros tíos, y no hay manera de hacerle entender que yo no fui, aunque no aparezco en ninguna foto. 

Lo que no logro comprender es que haya olvidado todas las veces que me pellizcaba, golpeaba, me asustaba, me soltaba la mano en la calle y los supermercados para que me perdiera y luego decía que yo era quien se había ido voluntariamente. Dice que jamás rompió mis muñecas, ni rayó mis cuadernos, ni escondió mis libros escolares. Afirma que yo era muy mala con él, y hacía que nuestros padres lo retaran. 

Mamá y papá ya no están para confirmar una u otra versión, pero creo que la visión de ellas habría de diferir de la de él y de la mía y, posiblemente, tampoco ellos estuvieran de acuerdo entre ellos. 

 La psicología explica por qué algunos hermanos criados en la misma casa tienen recuerdos diferentes de la infancia | TN https://share.google/bhGRXXyJ1oHa8ZZ72