jueves, 5 de febrero de 2015

036 - EL POLISOMNÓGRAFO


Conocí a una persona que trabajaba ocho horas al día y para concurrir a sus tareas caminaba cuatro horas de ida y cuatro de regreso a su hogar. Las ocho restantes las usaba para su recreación, ocupaciones domésticas en el domicilio, aseo personal, alimentación, compras, salidas con amigos, etc.
Quizás les parezca imposible, pero no.
Era un sujeto de prueba en un instituto de estudios sobre trastornos del sueño.




1 comentario:

  1. Publicado en Lluvia de arañas, Macedonia Ediciones, Argentina, 2016, página 55.

    EL POLISOMNÓGRAFO

    Conocí a una persona que trabajaba ocho horas al día y para concurrir a sus tareas caminaba cuatro horas para ir y cuatro horas de regreso a su hogar. Las ocho restantes las usaba para su recreación, ocupaciones domésticas, aseo personal, alimentación, compras, salidas con amigos, etc.
    Quizás les parezca imposible, pero no.
    Era un sujeto de prueba en un instituto de estudios sobre trastornos del sueño.

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